Clavelina (Clavelina lepadiformis)

La clavelina, a primera vista, parece un ramillete de delicadas flores de vidrio. Pero nada más lejos de la realidad: estos animalillos pertenecen al misterioso grupo de las ascidias, y están compuestos por una colonia arracimada de briozoos cilídricos y transparentes adheridos al sustrato.
Cada uno de dichos briozoos mide aproximadamente 3 cm. de altura, y se reconocen gracias a las delicadas líneas blancas que bordean su cuerpo y sus dos aberturas: el sifón bucal y el sifón atrial, por el que absorbe y expulsa el agua cargada de alimento. Estos sifones son los que dibujan el bello trazado circular de las clavelinas
Ascidia clavelina (Clavelina lepadiformis) | Miqui Rosa | Flickr
La clavelina también se conoce con el nombre de bombilla de mar, y bien parece que desprenden una luz similar al del filamento de una bombilla, creando a su alrededor un difuso resplandor blanquecino. Cuando se halla en estado reproductor, los huevos amarillentos en desarrollo destacan dentro de la cavidad de su cuerpo, dándole una tonalidad más cálida a su habitual blanco tungsteno.
Atención: Las larvas, que son de vida libre, nadan durante unas horas y después se fijan al sustrato, ploch, para formar una nueva colonia de bombillitas marinas.