Padina (Padina pavonica)

http://www.cibsub.cat/rcs_gene/Padina_pavonica00_2.jpg

Fotografía de Jordi Regàs

Dentro de la amplísima categoría de algas pardas, destaca por su belleza y elegancia la pequeña padina. La padina es un algita con forma de abanico de locomía de entre 5 y 15 cm. Viven arracimadas en pequeños ramilletes en las zonas intramareales o de poca profundidad, recogidas y soleadas, aferradas a las rocas a través de sus fuertes rizoides (el equivalente subamarino a las raíces de una planta). Las podrás ver entre los 0 a los 20 m. de profundidad, pero nunca más abajo: la padina necesita grandes cantidades de luz para crecer.

Lo más llamativo de la padina, aparte de su forma (medio abanico, medio cucurucho) es el colorido. Si la sacas del agua es pardo-verdosa, pero bajo el mar brilla con reflejos blancos y nacarados. Esto se debe a que la padina está calcificada, es decir, la recubre un depósito calcáreo que además de color le dan una cierta rigidez. Sobre esta base blanca destacan una serie de franjas oscuras alternas que forman un diseño muy vistoso. Estos volantes tan salaos le han valido en Andalucía el nombre de “gitanilla”, ¡olé la padina!.

La padina es un alga epifítica, que en cristiano significa que puede vivir sobre otras algas sin parasitarlas, y es muy frecuente ver a padinas y sombrillitas compartiendo alegremente grandes extensiones horizontales de roca en el Mediterráneo. Otro dato divertido es que los erizos de mar, tan coquetos ellos, buscan camuflarse de los depredadores con láminas de padinas (aunque cualquier cosa les vale, la verdad)

Y hablando de ponerse guapos… la padina es muy famosa en el mundo de la farmacología y la cosmética por su alto contenido en calcio, y se usa mucho en cremas reafirmantes, hidratantes, tonificantes y un largo etc. de productos de tocador.

Atención: a raíz de las últimas erupciones submarinas en el Hierro, la padina se ha convertido en un interesante bioindicador del estado del agua. Cuando la padina pierde su color blanquecino (es decir, sus reservas de calcio) significa que el agua ha sido demasiado acidificada por las emisiones volcánicas. En resumen, que el ácido se ha comido el calcio. Otros organismos marinos también podrían servir de bioindicador de problemas, pero la padina hila más fino porque su variedad calcárea, el aragonito, es más soluble en el medio ácido que cualquier otra. Sin embargo, la “volantitos” es más dura de lo que parece, y afortunadamente todo ha vuelto a la normalidad en las aguas de El Hierro.

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